Diez razones por las cuales elegir reservar alojamiento con Tamara en lugar de plataformas y redes sociales

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2 - Porque conozco lo que ofrezco: tanto al alojamiento como a sus propietarios, y eso aclara cualquier tipo de consulta.

3 - Porque te puedo ofrecer más de 400 alojamientos diferentes, solo en Villa la Angostura.

4 - Porque me especializo en la zona en la que vivo: Villa la Angostura es mi lugar en el mundo y lo comparto con quien lo valore y quiera disfrutarlo.

5 - Porque soy Licenciada en Turismo, así como Guía de Turismo, carreras universitarias que garantizan un servicio profesional, ético e idóneo.

6 - Porque hasta puedo ofrecer planes de pago si consultas con suficiente anticipación.

7 - Porque aparte de alojamiento, también te puedo dar información turística sobre la zona, para que puedas disfrutar a pleno la estadía.

8 - Porque obviamente estoy registrada como cabañera, tanto en la Secretaría de Turismo de Villa la Angostura, como en ARCA, lo cual filtra a cualquier persona de dudosa intención que ofrezca alquileres.

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10 - Porque mi contacto está a disposición, si tienes más consultas: +5491132628367


¡FELICES VACACIONES!

ALQUILER SEMIPERMANENTE EN VILLA LA ANGOSTURA

CABAÑA NÚMERO 3 y 4

Disponibilidad a partir de 1ro. de marzo hasta el 15 de diciembre del 2026.

Para conocer el lugar, escribe al +5491132628367. Solo mensajes escritos, por favor. Gracias.


La cabaña N.º 4 cuenta con dos dormitorios: uno equipado con cama matrimonial y calefacción mediante tiro balanceado, y un segundo dormitorio con camas individuales, también calefaccionado.

La cabaña N.º 3 dispone de un dormitorio y dos sofá cama ubicados en el living.

La cocina se encuentra completamente equipada con horno, heladera y microondas, e integra un comedor diario calefaccionado.
El baño es completo, con ducha, sin bañera.

Todas las cabañas del complejo cuentan con parrilla individual y estacionamiento junto a la unidad.
Se aceptan mascotas educadas, con dueños responsables.

No incluye: colchones, televisores, vajilla ni ropa de cama.


Ubicación

La cabaña se encuentra dentro de un complejo, situado en el barrio residencial de Puerto Manzano, a 5 kilómetros del centro de Villa La Angostura.
Está ubicada cerca del km 56 de la Ruta 231, con acceso muy fácil durante todo el año, incluso en temporada invernal.
Se encuentra a 200 metros del río Bonito y sus costas, desde donde es posible llegar a la unión con el lago Nahuel Huapi.
Parada de colectivos a 20 metros.


Condiciones económicas

Se abona una expensa mensual que incluye: luz, gas, agua, internet, seguro, impuesto municipal y gastos comunes.
Valor aproximado de expensas: $350.000.

Ingreso con mes de depósito y mes de alquiler adelantado.
Valor del alquiler: $940.000.

Ajuste según inflación.

PROPÓSITO DE VIDA

Es sabido que estamos en piloto automático, aferrados a la zona de confort (ego) programada en nuestra tierna infancia.
De los dos a seis años vivimos en frecuencia Theta, llamada la onda de la hipnosis. En este estado hipnótico registramos sin filtro en el subconsciente toda información recibida de nuestro entorno y así vamos modelando nuestro Ser. Condicionados por esta información recibida, vamos a adquirir o no autoestima y con ella valoraremos si tenemos poder o no de crear nuestra propia realidad.
Nuestro ego trabajará el resto de nuestra vida en relación a esto. De aquí que las decisiones "ya están tomadas", ya están programadas para el resto de nuestra vida. Por eso decidiremos abrazar la docencia en el concepto de que "ser rico o millonario, no es para mí, porque los hogares católicos transmiten que hablar de dinero es malévolo. Ergo, para que mis progenitores con sus creencias me acepten y den amor, seré docente, o artista, o escritor, o empleado pasándomela en relación de dependencia con dificultades para llegar a fin de mes de por vida. Es solo un ejemplo. Otros, como lo hace la comunidad judía, abrazan la riqueza material porque en las sagradas escrituras interpretan que no son merecedores de la gracia de Dios si no honran en este mundo tridimensional la abundancia dada por Dios simbolizada en la riqueza material. Te polarizo con esto dos antagonismos, dos ejemplos de ese ego o programación cultural recibida en la tierna infancia, pero, obviamente, hay infinidad de grises en medio.
Esto se manifestará de por vida en piloto automático, como un destino predeterminado que escapa de nuestras manos.
Pero aquí viene la buena noticia, y hace a mi ikigai o propósito de vida: si bien el 95 % de nuestras acciones ya están programadas por defecto, la neurociencia y la epigenética hoy dejan claro que nos queda un 5% de  chance de reprogramarnos a nuestro gusto y decisión. Se llama estado de consciencia y responsabilidad sobre nuestra alma. Si vivimos cada segundo de vida en consciencia de que somos títeres de esta matrix, cabe la posibilidad de no dejarnos morir en vida. Solo entonces pasamos a cortar hilos y tejer los propios (creamos nuevas sinapsis) que construyen nuestro presente y futuro. Y con esto, por sobre todo, si trabajamos en consciencia y responsabilidad adulta, hacemos nuestro auto aporte a sublimar nuestro Ser, propósito oculto del paso por este mundo tridimensional y, de hecho, es lo único que nos llevaremos el día del descarne.

Tamara Le Gorlois

Entendiendo nuestras ondas cerebrales: Delta, Theta, Alfa, Beta y Gamma



Nuestro cerebro produce información que transmite a través de impulsos eléctricos (ondas cerebrales) que viajan por medio de las neuronas. Esta actividad, así como la relación entre las ondas cerebrales y los diferentes estados de consciencia, hoy es observable en un electroencefalograma o EEG. Esto permite estudiar los estados de relajación, de meditación, de concentración intensa, de vigilia, hipnagogia, hipnosis, de sueño profundo, sueños lúcidos, estados alterados de conciencia, etc.
Al mismo tiempo, acorde a la edad, se pueden detectar cinco tipos principales de ondas cerebrales: Delta, Theta, Alfa, Beta y Gamma.
Los adultos tienen los cinco tipos de ondas, no así los niños.

Los bebés en el primer año están en Delta. En esta vibración no es que no perciban lo que pasa a su alrededor, prestan atención pero todavía no pueden responder al medioambiente. Reciben las señales pero sus músculos todavía no coordinan, no tienen la habilidad para responder. Quieren hacer algo o expresarse y no le entienden, por lo que se pueden frustrar y expresar con el llanto.
Al año y medio el niño mira el mundo. Mira y registra todo lo que ve.
Las ondas Delta son el nivel más bajo (ondas de mayor amplitud y menor frecuencia, registrando entre 1 y 3 Hz –ciclos por segundo o cps, reemplazados por hercios o Herz a partir de los años ´70–).
En los adultos, están presentes cuando dormimos. Nunca llegan a cero, pues eso significaría la muerte cerebral. Se generan durante el estado de ‘sueño profundo’.

De los dos a seis años, el infante está en Theta /zeta/, llamada la onda de la hipnosis. Es la vibración de la gran imaginación, mezclando el mundo imaginario y el real. Puede pasar horas haciendo comida con barro o casitas y herramientas con palitos.
En estos primeros seis años el niño está en estado de hipnosis registrando en el subconsciente toda la información que recibe y va así modelando su Ser. Condicionado por esta información que recibe, va a adquirir o no autoestima.

A los seis años comienza a tener conciencia.
Así como en los niños, en el adulto las ondas Theta /zeta/también son las de la hipnosis. Si nos quieren hipnotizar nos ponen en Theta y la información va directamente a la mente subconsciente. Son ondas de mayor amplitud y menor frecuencia (entre 3,5 y 8 Hz). Se alcanzan bajo un estado de calma profunda. Es cuando nos conectamos con nuestro Yo interior y con meditaciones profundas. Es cuando trabaja la imaginación: la persona que está fantaseando (o soñando despierta), se encuentra en este estado, al igual que quien, tras conducir un rato, súbitamente se da cuenta de que no recuerda como ha hecho los últimos tramos. Es un estado de inspiración de ideas y soluciones creativas, en el que las tareas realizadas se han automatizado y ya no se necesita tener control atencional y consciente sobre su ejecución, pudiendo el sujeto distanciarse de ellas mentalmente. Es decir, que su mente esté en “otro sitio” (o como solemos decir, “en la luna” o “en off”).

A los doce años, el niño desarrolla el nivel de ondas Beta y cambia de nivel escolar, pasando de la primaria a la secundaria, entendiendo niveles más altos y percibiendo el tiempo y el espacio.
Las ondas Beta se producen cuando el cerebro está despierto y en intensa actividad mental. Son ondas amplias y de mayor velocidad de transmisión (su frecuencia oscila entre 14 y 30 Hz). Cuando una persona está dando un discurso, estudiando, realizando un problema de matemáticas, etc. su cerebro emite este tipo de ondas.

Las ondas Alfa aparecen en estado de conciencia calma. Alfa presenta un estado de escasa actividad cerebral y relajación. Son ondas más lentas y de mayor amplitud que las ondas Beta (su frecuencia oscila entre 8 y 14 Hz). Una persona que ha terminado una tarea y se sienta a descansar, da un paseo o disfruta del paisaje, pasa a este estado. Es el estado que favorece la creatividad, la memoria y la intuición.

Cuando nos vamos a dormir, las ondas cerebrales van pasando sucesivamente de Beta a Alfa, Theta, hasta llegar a Delta. Durante el sueño se producen ciclos de unos 90 minutos.
Cuando se despierta de un sueño profundo, la frecuencia de las ondas cerebrales se va incrementando progresivamente, pasando de Delta a Theta, luego Alfa y finalmente, Beta. Durante este proceso de despertar, es normal que una persona permanezca en estado Theta durante algún tiempo (pueden ser a menos unos 15 minutos, o más…). Es un estado especialmente creativo y productivo que permite un libre flujo de ideas, aportando soluciones, ideas nuevas o nuevos puntos de vista.
El dicho popular “lo voy a consultar con la almohada” hace alusión a este proceso en el cual, en el estado Theta, antes o después del sueño, surgen ideas o soluciones a temas a resolver.

La presencia de ondas Gamma cerebrales (frecuencia de 25 a 100 Hz) indican que nuestras neuronas están “trabajando deprisa” en procesos cognitivos que coordinan diferentes actividades como la consciencia, la atención, la concentración o el razonamiento, productos de la activación de diferentes áreas cerebrales. Diferentes tipos de información (visual, sonora, interoceptiva, memoria, emociones, etc.) procesadas en diferentes partes del encéfalo dan lugar a una percepción integrada de la realidad. Estos procesos de coordinación también se dan en las ondas beta, pero en gamma la actividad es muy rápida y reflejan actividad “superior” como concentración o razonamiento, así como respuestas explosivas ante situaciones de ansiedad o terror extremas.

En el adulto, aunque se esté en algún estado en particular (en actividad mental produciendo ondas Gamma o Beta, por ejemplo), las ondas Alfa, Theta y Delta también se están produciendo al mismo tiempo en menor escala. Por ejemplo, pueden aparecer ondas gamma durante la concentración haciendo un cálculo, durante un ataque de pánico, ansiedad, o una meditación.
De hecho, las ondas gamma de mayor amplitud y frecuencia registradas se dieron en cerebros de monjes budistas durante la meditación. Reflejan así una actividad eléctrica alta del cerebro en relación con una alta activación emocional o con procesos cognitivos superiores propios de los humanos como la consciencia.

Tamara Le Gorlois

Constructores del Arte Real

“No existe una doctrina masónica secreta; pero existe un arte secreto […]; es el arte de la edificación espiritual al que corresponde la arquitectura sagrada. Los instrumentos masónicos tienen pues un sentido figurado en la obra de la transmutación, y al secreto del arte real corresponde el secreto arquitectónico de los constructores de las grandes catedrales medievales. […] En la arquitectura antigua, especialmente en la arquitectura sagrada, las cuestiones de relación y proporción tenían una importancia capital; la arquitectura clásica reglaba la proporción de las diferentes partes de un edificio, y en particular de los templos, basándose en un módulo secreto al cual alude Vitruvio […] En cuanto a los constructores de la Edad Media, no les guiaban solamente unos criterios estéticos; se preocupaban de la orientación de la iglesia, del número de naves, etc.; el arte de los constructores estaba en relación con la ciencia de la geometría. La escuadra y el compás son los dos símbolos de oficio fundamentales en el arte masónico; y la regla y el compás los dos instrumentos fundamentales en la geometría elemental. […] los pitagóricos han creado la palabra Cosmos para indicar la belleza del universo en el que reconocían una unidad, un orden, una armonía, una proporción […]”.

Arturo Reghini: Los números sagrados en la tradición pitagórica masónica 


Elevando nuestra frecuencia vibratoria


En términos de espiritualidad y crecimiento personal, “elevar la frecuencia vibratoria” es sinónimo de “mejorar”, “crecer”, “sublimar”…
La frecuencia vibratoria –se mide en hercios (Hz)– indica la cantidad de ciclos que produce una onda en determinada unidad de tiempo –por lo general, un segundo–; a mayor frecuencia, más rápido vibra la onda.
¿Pero cuál es su relación con la espiritualidad? El punto está en que nosotros estamos constituidos por ondas; de hecho, todo el universo son ondas del momento que está constituido por diminutas partículas (quarks y electrones) que se comportan como ondas. Hasta en nuestra más profunda esencia somos ondas cuya frecuencia de vibración varía de un ser a otro.

Aumentar la frecuencia vibratoria favorece la vida en el universo. Y así como se da en el Cosmos, se da a nivel individual: a mayor vibración interna, más rica y creativa será nuestra vida y más sensibles a nuestro entorno, más conscientes de la realidad; se produce el despertar de la conciencia.
Esto se debe a la propiedad de las ondas: cuando una onda se encuentra con un objeto en su camino, solo lo percibe si el tamaño del objeto es mayor que la distancia entre dos picos de la onda (a esta distancia la denominamos “longitud de onda”). Esto significa que cuanto menor es la longitud de una onda, más capacidad tiene de percibir objetos pequeños; se percibe el entorno con más detalle.

Se reconoce la frecuencia de vibración del universo en 432 Hz –432 ciclos por segundo–. La Tierra tiene una vibración natural de 432 Hz; el balance sónico de la naturaleza es de 432 Hz, vibrando en patrones de la proporción de oro Phi. La vibración en proporción áurea unifica las propiedades de la luz, el tiempo, el espacio, la materia, la gravedad y el magnetismo con la biología, el código del ADN y la conciencia.

Nuestra frecuencia vibratoria hace que seamos capaces o no de ver muchos aspectos de la vida. Se nos escaparán muchas cosas si fuera baja, sobre todo considerando que muchos aspectos del universo son muy sutiles, imperceptibles por lo general para nuestra frecuencia. Pero hay forma de aumentarla.
La música en esta frecuencia sintoniza con la geometría musical de la creación; transmuta el alma y el cuerpo dándonos armonía, calma y relajación; vibra con el ritmo cardíaco y con la frecuencia de la doble hélice del ADN favoreciendo la reparación celular, la optimización de la función cerebral y sincronizando ambos hemisferios cerebrales. Los músicos conscientes afinan la nota LA a 432 Hz atribuyéndole un claro efecto sobre la conciencia humana y la actividad celular del organismo. Esta frecuencia fue utilizada por grandes compositores como Mozart y Chopin en sus Nocturnos; hasta los Rolling Stones llegaron a conocer los beneficios de esta frecuencia.
Cantar en esta frecuencia aumenta la capacidad expresiva, libera la carga emocional de los bloqueos energéticos y expande la conciencia.
Tenemos la posibilidad de aumentar nuestra frecuencia haciéndonos conscientes de esto. De hecho, es lo que hemos venido a hacer a este mundo.


Lic. Tamara Le Gorlois 

🏡 A CASA DE TAMARA – VILLA LA ANGOSTURA

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2025 Rates:
• Up to 2 guests: U$D 69 per night
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📍 Location:
Barrio Norte, Villa la Angostura, Argentina — a beautiful and peaceful residential neighborhood, just 5 minutes from downtown.
Enjoy privacy and amazing mountain views 🏔


🌅 Outdoor Area

• Spacious deck with a breakfast bar, perfect for enjoying sunrise coffee or mate at sunset
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Living & Dining Room:
• Smart TV 4K 55” with cable service
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Fully Equipped Kitchen:
• Oven and 4-burner stove
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• Complete dinnerware and cookware set (you’ll be pleasantly surprised!)
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Full Bathroom:
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Bedrooms:
• Master bedroom with queen bed + Smart TV 4K 50”
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• Bed linen and towels
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• Ideal for those seeking peace and connection with nature
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🕒 Check-in / Check-out

• Check-in: from 2:30 p.m.
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Los pequeños descansos ayudan al cerebro a aprender cosas nuevas

Se tenía entendido que para aprender algo nuevo, había que practicar y practicar hasta la perfección.
Pero estudios recientes informan que cerebro necesita descansos para consolidar el conocimiento recién adquirido, transformándolo de un recuerdo transitorio a un recuerdo duradero en menor tiempo.

El cerebro usa estos descansos para realizar una «repetición» mental ultra rápida de lo que acaba de aprender (una versión 50 veces más rápida de los movimientos utilizados), repitiendo una y otra vez, reforzando esa nueva conexión neuronal, su memoria y nueva habilidad.

Lo hemos visto al aprender a meditar... es aconsejable, cuando aprendemos algo nuevo, evitar practicar hasta el agotamiento, hasta el hartazgo, lo cual predispone al abandono de la nueva práctica. En cambio, es preferible tomar descansos o pausas.

Esto se aplica a nuevos movimientos, diminutos y repetitivos, de deportistas o músicos, así como a aficionados a aprender temas nuevos. 

Inclusive es aplicable y efectivo en pacientes que hacen ejercicios de recuperación, después de haber sufrido un accidente motriz o cerebrovascular, durante una terapia ocupacional o durante una técnica de neuroestimulación o neuromodulación. 

Se logra, con estos descansos, que la rehabilitación produzca resultados más rápidos.

La investigación realizada por Leonardo Claudino y otros investigadores, liderados por la científica Marlene Bönstrup del NIH, registraron la actividad cerebral de 33 voluntarios diestros mientras aprendían a escribir una secuencia de números con la mano izquierda en el teclado.

Los voluntarios tenían que escribir tantas secuencias como fuera posible durante diez segundos y luego tomar un descanso de diez segundos.

Ya se había observado en estudios anteriores que, tras breves intervalos, los voluntarios mejoraban la velocidad y precisión al teclear nuevas secuencias numéricas.

Pruebas de magnetoencefalografía demostraron que las rápidas «repeticiones» que el cerebro hace de lo que acaba de aprender (una habilidad de dos segundos se repite en el cerebro en la escala de milisegundos), produce la consolidación del aprendizaje en una escala de tiempo mucho más rápida de lo que se creía.

En la práctica, esto implica transferir la memoria desde el hipocampo, donde se guardan los registros temporales, a áreas del neocórtex, donde se encuentra la memoria más duradera.

Se creía que solo durante el sueño, cuando el cerebro está más libre de estímulos sensoriales externos, se producía este proceso de consolidación.

Ahora entendemos que los recuerdos también se consolidan casi simultáneamente con la práctica.

Se recomienda, entonces, en vez de practicar hasta el agotamiento, hacerlo diez veces, por ejemplo, luego tomar un descanso y luego repetir la secuencia.

Esta técnica, obviamente, también es aconsejable aplicar en las prácticas pedagógicas en las escuelas o universidades, incluyendo estos descansos.

Todavía no se sabe con certeza la duración ideal de un descanso para la consolidación óptima de los nuevos aprendizajes. En los estudios controlados en laboratorio, se tomó como parámetro, diez minutos de práctica y diez minutos de descanso.

 «Es importante que el estudiante tenga estos períodos de descanso, porque su cerebro estará activo, a pesar del descanso, este es nuestro descubrimiento. Su hipocampo y su corteza estarán realizando estos intercambios, que consolidarán el aprendizaje reciente», afirma Leonardo Claudino.

La investigadora en psicología cognitiva Barbara Oakley, en su libro «Aprender a aprender», explica que el cerebro funciona de dos maneras diferentes, que se complementan en el aprendizaje: uno es el modo enfocado (cuando estamos prestando atención a un ejercicio, una clase, una disertación, etc.) y el modo difuso (cuando el cerebro está relajado).

Según Oakley, el cerebro necesita cambiar entre el modo enfocado y el difuso para aprender de manera efectiva.

Relajar la mente, ya sea dando un paseo o cambiando de actividad, ayuda directamente a mejorar el aprendizaje y la resolución de problemas.

«Cuando estás atascado en una tarea de matemáticas, lo mejor que puedes hacer es cambiar el enfoque y estudiar algo de geografía. De esa manera, podrás salir adelante cuando vuelvas a las matemáticas», sugiere Oakley.

Queda claro con esto que, incluso durante el descanso, el cerebro nunca deja de aprender.

Resumen del libro “Por qué Dormimos” de Matt Walker

Matt Walker es el director del Centro de Ciencias del Sueño Humano de la Universidad de Lucy Berklee.

Igual que con el libro “Respira” de James Néstor, en este caso Matt Walker nos habla de algo que hacemos todos y que nos afecta a todos.

Nos habla de cómo dormir afecta nuestro desempeño cognitivo y físico a corto y a largo plazo.

¿Qué podemos hacer para mejorar nuestro propio sueño y cómo dormir mejor?

Habla, por ejemplo, sobre la vinculación entre no dormir lo suficiente y el desarrollo de la enfermedad de Alzheimer.

 

Descuidar el sueño socava la creatividad, la resolución de problemas, la toma de decisiones, el aprendizaje, la memoria, la salud cardíaca, la salud cerebral, la salud mental, el bienestar emocional, el sistema inmunológico e incluso la esperanza de vida. 

Necesitamos dormir entre 7 y 8 horas para mantener un buen rendimiento físico y cognitivo. 


Un sueño reparador completo se produce de noche y consiste en 5 ciclos de 90 minutos aproximadamente, dados en 7 horas y media de sueño sin interrupción. 


El número de personas que pueden sobrevivir durmiendo cinco horas o menos es tan bajo que redondea a cifra cero.

Dormir produce baños neuroquímicos que mejoran nuestro cerebroreabastece nuestro sistema inmunológico ayudando a combatir y prevenir infecciones y evitando todo tipo de enfermedades.

El sueño posterior al esfuerzo acelera la recuperación física y la reparación muscular; ayuda a reponer el glucógeno celular.

 

Necesitamos seguir un horario de sueño: acostarnos y despertarnos en un horario regular y sin despertador es lo ideal, incluso los fines de semana. Eliminar los relojes visibles en el dormitorio para evitar la ansiedad de saber la hora.

La luz artificial por la noche es un gran problema y conviene limitarla usando luz tenue y baja y anteojos de cristal anaranjado para filtrar la luz azul que suprime la melatonina (al igual que la luz azul de pantallas, tv y dispositivos móviles en el dormitorio, reducen la liberación de melatonina y conviene evitarlas).

Mantener la oscuridad al dormir es crucial y una solución son las cortinas opacas.

No hacer siesta después de las tres de la tarde. Las siestas son reparadoras, pero si la hacemos tan tarde, nos puede dificultar dormir más tarde.

Relajarnos antes de dormir, leer, meditar, hacer ejercicios respiratorios de relajación (inspirar y exhalar por la nariz) o escuchar música son algunas opciones.

Acostarse solo cuando se tenga sueño y evitar dormirse en el sofá.

Un baño caliente antes de ir a dormir lleva sangre a la superficie de la piel y luego esos vasos sanguíneos dilatados ayudan a irradiar el calor interno disminuyendo la temperatura central del cuerpo, lo que facilita conciliar el sueño.

Hacer ejercicio al menos 30 minutos la mayoría de los días, pero no a última hora; mejor dos o tres horas antes de acostarnos, por la subida de temperatura corporal que produce el aumento de la tasa metabólica.

Tener un dormitorio obscuro, fresco (18 grados es lo ideal) y sin aparatos: una tele en la habitación no es buena idea; tampoco poner la calefacción a tope para ir a dormir.

Evitar la cafeína, la nicotina, las bebidas alcohólicas antes de acostarnos, evitar comer y beber mucho a altas horas de la noche.

De ser posible evitar medicamentos que retrasen o interrumpan el sueño; algunos medicamentos para el corazón, la presión o el asma pueden alterar los patrones de sueño.

No quedarnos en la cama despiertos. Si seguimos despiertos tras 20 minutos en la cama, es mejor levantarnos y hacer algo hasta que nos relajemos y sintamos sueño.

Quedarnos en la cama sólo nos creará ansiedad.

Despertarnos con la luz solar o usar luces brillantes por la mañana.

Mantener una correcta exposición a la luz del sol durante el día; tomar sol a diario durante al menos 30 minutos.

 

Contrario a lo que se cree, no se puede recuperar el sueño perdido.

Dos factores determinan la vigilia y el sueño: uno es el ritmo circadiano al que responde la melatonina para regular el momento de dormir al detectar oscuridad, pero tiene poca influencia en la generación del sueño en sí.

El otro es la presión de sueño que se da por la acumulación de adenosina en el cerebro. La cafeína actúa bloqueando los receptores de adenosina y por eso nos despierta.

El sueño ocurre por ciclos de varias fases que se repiten en patrones regulares y se dividen en dos categorías:

1) Sueño REM (sigla de movimientos oculares rápidos).

2) Sueño No REM.


El Sueño No REM tiene tres etapas:

1) Es la transición entre vigilia y sueño, cuando la actividad cerebral comienza a disminuir y los músculos se relajan.

2) La respiración y frecuencia cardíaca se ralentizan y hay breves ráfagas de actividad cerebral. Aquí se mejoran las habilidades motoras especialmente en las últimas dos horas de la noche.

2) Se llega el sueño profundo donde se producen procesos de regeneración del cuerpo, liberación de hormonas del crecimiento y consolidación de la memoria de largo plazo.

 

Luego viene la fase REM donde se producen los sueños y cuya actividad cerebral es similar a la vigilia, pero con los músculos paralizados para evitar actuar los sueños. Es clave para la consolidación del aprendizaje y la memoria emocional pues allí se recalibran los circuitos emocionales del cerebro y se alimenta la creatividad.

La fase REM es el único momento del día en que el cerebro está libre de noradrenalina, una hormona del estrés.

Un ciclo completo de sueño dura entre 97 y 120 minutos y se repite varias veces durante la noche.

La proporción de sueño REM aumenta y la de sueño profundo disminuye. Al procesar información, el estado de vigilia es el momento de recepción en el que experimentamos el sueño No REM.

Éste es el momento de reflexión en el que almacenamos y el sueño REM es el momento de integración.

Prepara al cerebro para crear nuevos recuerdos y para afianzarnos.

Si no se duerme bien después de aprender algo, se pierde la oportunidad de consolidarlo.

Un gran supresor de REM es el alcohol que fragmenta el sueño produciendo breves despertares imperceptibles que derivan en un sueño no reparador.

La eficiencia de sueño es el porcentaje de tiempo de sueño mientras se está en la cama y una buena calidad está sobre el 90%.

Los adolescentes rondan en el 95%.

Luego de los 40 años se reduce la cantidad y calidad del sueño profundo bajando así la eficiencia.

Con la edad también cambia el ritmo circadiano, lo que lleva a dormirse cada vez más temprano.

Todos dormimos con un patrón de siete horas efectivas en promedio.

Muchas tribus sin luz eléctrica duermen siete a ocho horas por la noche y una siesta de 30 a 60 minutos por la tarde.

Hoy la ciencia reconoce que la siesta es útil para la salud y la longevidad.

Con menos de 6 horas se acelera el agotamiento físico y se reduce la capacidad cardiovascular metabólica y respiratoria.

Un fin de semana de buen descanso no alcanza para restaurar el rendimiento después de una semana de sueño reducido.

Si hay disrupción crónica aparecen dolencias físicas inestabilidad de la salud mental, disminución del estado de alerta y deterioro de la memoria. La primera función cerebral que cede ante la privación del sueño, es la concentración.

Dormir poco aumenta el hambre, disminuye la sensación de saciedad, deprime el sistema inmunológico y altera las hormonas.


Todos deberíamos tomar magnesio y vitamina D, porque todos tenemos dosis insuficientes y son necesarios para la salud del sistema nervioso.

El magnesio es lo que nos ayuda a tener un sistema nervioso más calmado y a bajar los niveles de ansiedad.


Tamara Le Gorlois


Patrones ocultos de las víctimas de narcisistas

El abuso del narcisista marca patrones de comportamiento en sus víctimas que se traslucen en las rutinas diarias. Éstas son algunas…

 

1 - Las víctimas de abuso narcisista tienden a dudar de lo que otras personas dicen.

2 - Muestran cara de póker en reuniones sociales.

3 - Limpian en exceso su entorno.

4 - Revisan dos veces si las puertas están cerradas con llave en casa.

5 - Prefieren comer o viajar solas.

6 - Tartamudean al contar sus historias de vida.

7 - Tienden a disculparse todo el tiempo.

8 - Evitan el contacto visual durante las conversaciones.

9 - Ansiedad: hiperventilan al intentar demostrar un punto.

10 - Minimizan los cumplidos.

11 - Pierden la líbido.

 

1 Las víctimas de abuso narcisista tienden a dudar de lo que otras personas dicen. Por ejemplo, si están en una relación y su pareja dice algo dulce, en lugar de tomarlo al pie de la letra, pueden preguntarse: "¿Es en serio o me están engañando?". Este hábito se forma porque han sido manipulados o criticados muchas veces antes. Es como un mecanismo de defensa que entra en acción para protegerlos de volver a ser lastimados. Las víctimas del abuso narcisista se vuelven muy sensibles a la posible manipulación, por lo que incluso cosas simples son cuestionadas. Les cuesta creer en los demás sin dudar de sus motivos.

 

2 Las víctimas de abuso narcisista muestran cara de póker en reuniones sociales. Es como usar una máscara para ocultar lo que sienten por dentro. Esto sucede porque han pasado por manipulación emocional y críticas, por lo que necesitan ocultar sus emociones ante los demás. No quieren mostrar vulnerabilidad ni insinuar lo que está sucediendo en su interior. Es como un mecanismo de supervivencia para protegerse de más daño emocional. Las víctimas del abuso narcisista aprenden a proteger sus emociones como un mecanismo de defensa para evitar ser lastimadas nuevamente.

 

3 Las víctimas de abuso narcisista limpian en exceso su entorno. Cuando alguien lidia con las críticas constantes y la necesidad de control de un narcisista puede sentir que no tiene control sobre su vida por lo que la limpieza se convierte en una forma de manejar ese caos. La víctima pudo haber enfrentado críticas diarias o sentirse como si caminara sobre cáscaras de huevo, por lo que, para recuperar un sentido de orden, limpia en exceso. Es una forma de encontrar paz en un mundo caótico. Incluso si significa pasar horas fregando la cocina u organizando las cosas meticulosamente, este comportamiento no se trata solo de limpieza sino de recuperar el control que se perdió durante la relación abusiva.

 

4 Las víctimas de abuso narcisista revisan dos veces si las puertas están cerradas con llave en casa. Pasa por la necesidad de sentirse seguros y en control. Este comportamiento a menudo proviene del trauma de sentirse invadido o inseguro durante el abuso.

Es una estrategia mental para calmar su ansiedad o miedo, como un pequeño ritual que realizan para tranquilizarse.

 

5 Las víctimas de abuso narcisista prefieren comer o viajar solas.

Es una forma de retomar el control y encontrar paz en su propia compañía. Hay deseo de pasar tiempo a solas como una forma de reclamar independencia. Tras pasar una relación donde el narcisista critica constantemente tus decisiones, incluso cosas simples como dónde comer o cómo planificar un viaje, ahora, fuera de esa situación tóxica, te sientes más a gusto yendo a restaurantes o explorando nuevos lugares. Este comportamiento ayuda a las víctimas a redescubrir sus preferencias y a recuperar su sentido de autonomía. Es como presionar el botón de reinicio de su libertad.

 

6 Las víctimas de abuso narcisista tartamudean al contar sus historias de vida. Es como si golpearan un bloqueo mental. Imagina tratar de contar una historia, pero las palabras no fluyen. Las palabras se quedan atascadas y tartamudean o tropiezan con las frases. Los expertos creen que este tartamudeo puede ser la forma en que el cerebro maneja las cosas difíciles. Es como un mecanismo de defensa que intenta ralentizar las cosas clasificar las emociones y protegernos de sentirnos abrumados. La mente intenta lidiar con todo el dolor y la confusión que están enredados en esas experiencias.

 

7 Las víctimas de abuso narcisista tienden a disculparse todo el tiempo. Tienden a disculparse en exceso por cosas pequeñas. Es como un reflejo automático que les queda después de haber sido hechas sentir culpables de todo por sus abusadores. Esa crítica constante afecta su sentido de responsabilidad dejándolos siempre en tensión, temiendo meterse en grandes problemas, incluso por pequeños errores, incluso por cosas que no hicieron. La terapia y el apoyo pueden ayudarlos a romper este ciclo y a reprogramar esa respuesta automática. Las víctimas deben darse cuenta de que ya no necesitan cargar con ese peso.

 

8 Las víctimas de abuso narcisista evitan el contacto visual durante las conversaciones. Puede ser algo común para las personas que han pasado por abuso narcisista. Imagina que cada vez que hablas te critican o te menosprecian, eso puede hacer que te sientas incómodo al mirar a alguien a los ojos mientras hablas. Esto proviene de sentirte constantemente menospreciado, es como un reflejo. El cerebro teme que el contacto visual pueda significar más dolor. Cuando intentas conversar, mirar a alguien a los ojos puede sentirse como abrirse a la crítica. Es un escudo contra el daño potencial.

 

9 Las víctimas de abuso narcisista hiperventilan al intentar demostrar un punto. Ansiedad. Probar un punto puede ser un desencadenante de estrés para las personas que han lidiado con abuso narcisista. Supón que estás en el trabajo presentando una idea frente a todos y de repente te pones nervioso y no puedes recuperar el aliento. Tu cuerpo entra en sobremarcha para respaldar tus palabras.

Esta hiperventilación a menudo proviene de cómo los abusadores constantemente los desestiman. Imagina sentir que lo que decías no importaba durante mucho tiempo. Eso afecta tu confianza verdad Entonces cuando intentan hacer un punto la ansiedad los golpea con fuerza, están luchando por ser comprendidos mientras lidian con todo ese historial en medio de una discusión.

 

10 Las víctimas de abuso narcisista minimizan los cumplidos. Aceptar cumplidos puede convertirse en navegar por un laberinto complicado.

La doctora Ramānī Durvāsulā, psicóloga clínica lo describe de esta manera: el abuso narcisista puede hacer que las víctimas sientan como si llevaran una camiseta que dice no me felicites, no soy lo suficientemente bueno. Así que cuando alguien les dice te ves genial hoy o hiciste un trabajo fantástico pueden responder rápidamente con un Oh, no fue nada. Evitan disfrutar de la positividad. Su mente tiene este escudo que los protege de sentirse vulnerables o expuestos por los cumplidos.


11 Pierden la líbido. Por un buen tiempo las víctimas no desean tener contacto social, mucho menos íntimo con otras personas. La experiencia nefasta le dejó claro que el narcisista usa el sexo y la intimidad como herramienta de anclaje. Es una de las formas más usadas para que su víctima quede enganchada energéticamente. 


Le llevará tiempo a la víctima del (o de la) narcisista sobreponerse a todo esto, pero como todo, con conocimiento y acción, todo se puede revertir.


Lic. Tamara Le Gorlois

Algunas formas de evitar estafas en alquileres turísticos


Corrobora la identidad de quien te ofrece alquiler turístico:

✅ Debe estar inscripto en la Secretaría de Turismo del lugar a visitar (contacto en la página oficial de Turismo del lugar). 
Chequea nombre de la persona, nombre del establecimiento, y, por sobre todo, que coincida el número de teléfono con el registrado en la Secretaría de Turismo, ya que la identidad puede ser plagiada, el número de teléfono registrado, no.

✅ Su número de CUIT (tampoco puede ser plagiado) debería coincidir, en el registro ARCA, a alguna de estas actividades:
Servicios de alojamiento en hoteles, hosterías y residenciales.
Similares, excepto por hora.
Servicios inmobiliarios realizados por cuenta propia, con bienes urbanos propios o arrendados. 

Su consulta no molesta +5491132628367

Cómo ser un escritor conocido: manual para recién llegados

El mundo de las letras y sus nuevos integrantes

Interesante artículo del licenciado en Comunicación Social Joaquín Sánchez Mariño publicado en el matutino LA NACION de Buenos Aires, Argentina, el 25 de agosto de 2015 en el suplemento Ideas, donde da su visión respecto a aquellos flamantes arribados al mundo de las letras y a sus posibilidades futuras.


Esta transcripción on line se encuentra en https://depunoyletra.com/2015/08/

 

Cómo ser un escritor conocido: manual para recién llegados

 

En un mundo pleno de aspirantes a la escena literaria, leer y escribir bien no parece suficiente; la búsqueda de un público y la autopromoción asoman como inevitables

 

Por Joaquín Sánchez Mariño  | Para LA NACION

 

El señor M tiene una pequeña gema entre las manos, pero carga con la lepra: no lo conoce nadie. Ergo, nadie leyó su pequeña gema. ¿Cómo puede hacer el señor M para que alguien repare en su trabajo? En el siglo XV, pongamos que habla mal de Dios hasta quedar encadenado y recitar sus versos finales al calor de la hoguera. En el XIX escribe una profunda novela sobre alguno de los grandes temas y la gente de Londres corre a comprarla. En el XX se hace amigo de algún literato con campo y se deja llevar por la gracia de su mecenas. Pero hoy, año 2015, sus posibilidades parecen ser infinitas. ¿Cómo se hace, entonces, para ser un escritor conocido?

 

Mercedes Romero tiene 25 años. Empezó en el género preliterario por excelencia: el posteo de Facebook. Después entró en un taller literario con Luis Mey y su estilo fue adquiriendo likes, ese bien de cambio de la contemporaneidad. Hoy, a menos de un año de ese primer texto replicado en las redes, a Mercedes acaban de confirmarle que la editorial Notanpüan va a publicar su primer libro.

 

Julieta Habif, de 24 años, por estos días se está preguntando qué hacer. Tiene un blog (estoesunapipa.blogspot.com), donde escribe historias de amor. Con el tiempo fue logrando una comunidad de seguidores y le dieron ganas de tener un libro propio, pero no sabe si autopublicarlo o esperar a que alguna editorial le acepte el manuscrito. «Me gusta mucho escribir, cada vez más, y publicar me parece el siguiente paso lógico para seguir haciéndolo. Como irse a vivir con la pareja después de un tiempo de noviazgo», dice. Guillermo, librero de Eterna Cadencia desde hace 5 años, no recomienda ir por el camino de la autoedición si se pretende alcanzar el gran público: «Llegan muchas ediciones de autor a la librería, y la verdad es que muy difícilmente se les hace un lugar si no vienen con una recomendación determinada o al amparo de una editorial respetada».

 

Juan Sklar es un caso distinto. El año pasado publicó Los catorce cuadernos (Beatriz Viterbo), y aun siendo su primera novela, ya vendió más de mil ejemplares. Por supuesto, su libro no llega de la nada a los anaqueles. Sus notas web, «Sexo Turista» primero (publicada en la revista La única) y el más reciente «Hecho en Bangkok», donde cuenta que va a ser padre, le valieron miles y miles de lectores. Para cuando salió su libro ya había mucha gente esperándolo.

 

«Mi mejor herramienta de difusión fueron los textos, ellos me valieron el contagio que se generó con lo que escribo. Con la literatura no hice, en términos de difusión, nada que no haya hecho antes en otros mundos: la tele, la radio, el teatro. Pero sólo acá pasó lo que pasó. Quiero decir: la difusión sola no logra nada. Pero tampoco podemos escribir y nada más. Hay que salir a defender la obra. Tal vez me haya quedado del teatro la falta de pudor por el autobombo. El under teatral se desespera por conseguir público. Pero ojo, tiene que estar claro que la prioridad es escribir, no postear. Por otro lado, no entiendo la fantasía que se formó alrededor de los escritores: es un mundo en el que hay muy poca plata, no hay muchas mujeres ni hombres, y no hay grandes fiestas. Y sin embargo, todo el mundo quiere ser un escritor famoso. Qué sé yo».

 

¿Realmente la literatura -o la defensa de ella- nos muestra mejores de lo que somos? No, nos muestra solos y desesperados por saciar la vanidad de nuestro ego. Si ya sabemos que el éxito como escritor no nos deparará dinero, ni amores y aventuras, ¿por qué buscar tan desesperadamente que nos lean? Es la respuesta incómoda que nadie acepta y que Don Draper, el genial antihéroe de Mad Men, confiesa con total liviandad cuando una chica le pregunta qué hace bañado y perfumado a las tres de la mañana: «Soy vanidoso».

 

ESCRIBIR NO ES PARA TÍMIDOS

 

«El camino más noble y efectivo para hacerse un lugar en la literatura es leer y escribir bien. El resto son variaciones de la falta de pudor o cierto goce exhibicionista por el ridículo, cuestiones que siempre están ocultando una falta de verdadera voluntad creativa», dice Nicolás Mavrakis, periodista cultural free lance y escritor.

 

En esa línea está la obra de Cocó Muro. Su libro, Diez razones por las cuales usted debe tener este libro, saldrá el próximo mes por editorial Llanto de Mudo. «La estrategia de difusión es la clásica: comunicarlo por redes, generar cierta intriga y expectativa, enviarlo a los medios de comunicación que más me gustan y contarles en una gacetilla de prensa a los periodistas de qué se trata lo que les estoy enviando», explica. El suyo es un libro de listas («literatura en potencia»), que surgió de su voluntad experimental y del buen recibimiento que tuvieron esos textos cuando los publicó en Facebook. Otra vez, el posteo como disparador, como género de acercamiento. Si de Borges se dice que además de su obra escrita está su obra oral, ¿cuántas obras hechas de posteos habrá de acá a cincuenta años?

 

«Todo el mundo deje de hablar ahora mismo. Presten atención. Se los dije a ustedes, se los dije a mis críticos: yo soy el más grande de todos los tiempos.» Habla Muhammad Ali al comienzo de documental Facing Ali. Tiene razón el hombre: fue el mejor de todos los tiempos. ¿Pero sólo por su manera de pelear? Según Eduardo Bejuk, periodista especialista en boxeo, la revolución que causó en el mundo gracias a sus dichos, sus polémicas y su figura lo elevaron a la categoría de mito, iniciando la era moderna del deporte. Dice que Alí, sin lo que él inventó para sí, nunca hubiera sido Alí.

 

Y algo parecido pasa en el mundo de la nueva literatura: ya no gana el que domina el ring de la escritura sino el que mejor se inventa a sí mismo. Hay algo positivo después de todo: la ficción nunca tuvo tan buen pulso. «Pero nadie se sostiene sólo de posteos. Tiene que haber una obra detrás que lo sustente. Si no, la gente se siente estafada», dice Juan Sklar. En ese aspecto, Facebook permite ver en cámara lenta cómo van llegando esos 15 minutos de Warhol y cómo cada uno intenta retenerlos, estirarlos, reciclarlos, y finalmente dejarlos ir.

 

Facundo García Valverde sabe bien de qué se trata la fama. Escribió varios libros de famosos como ghost writer, y en este año la editorial Galerna publicará su novela Fama, sobre la vida de un extraño ex participante de Gran Hermano. «Cuando era más complejo publicar, había pocos puntos en común entre el mundo editorial y el de Gran Hermano. Hoy todo parece seguir una misma lógica, la de un mercado que te exige autopromocionarte: las lecturas son las presentaciones en discotecas de los ex participantes, las reseñas son los videos de tu paso por la casa, los lectores son los fans que agitan por Twitter y te votan por SMS, las roscas con otros escritores son los complots que se arman en la casa; las solicitudes de amistad en Facebook son los canjes publicitarios. Todo eso, sin embargo, no es nada; es al sexo lo que la ropa de tu pareja: lo que tenés que sacar para tener sexo. Lo único verdadero es que te lean y que los otros te reconozcan como alguien que vale la pena leer», dice.

 

En su mirada, un escritor que busca ser leído no lo hace por acariciar su ego: «Uno enfrenta el trabajo creativo y literario con tantas expectativas como inseguridades -explica-. Uno cree estar hablando de la soledad y, en realidad, está hablando del miedo; otro cree estar hablando de sus amigos y, en realidad, está describiendo la tragedia política de haber nacido en América Latina. Ese ‘en realidad’ es todo; ese ‘en realidad’ es por lo que la gente te lee y no tiene nada que ver con tu ambición o vanidad. En el fondo, es similar a lo que dice Hannah Arendt para el dominio político: ‘Uno participa para mostrarse único en un ámbito donde nada es previsible y nada está bajo tu control'».

 

Adriana Amado, doctora en Ciencias Sociales de Flacso y especialista en medios, dice: «Los escritores no están lejos de los nuevos parámetros de celebridad: un escritor puede ser conocido, célebre o respetado. Son muy pocos los que tienen las tres condiciones. Las dos primeras son producto de la maquinaria de prensa de la industria editorial: entre periodistas que no leen, lo que se difunde es la solapa del libro. Además, sucede que somos más los que escribimos que los que leemos. Sobre todo porque cada vez tenemos menos tiempo de leer de tanto que nos lleva escribir. Por eso viene Amazon como justiciero universal y amenaza con pagar regalías por páginas efectivamente leídas. Yo creo que además debería descontar lo que leímos de falsas reseñas, falsas entrevistas al autor y demás delicias de la maquinaria de difusión».

 

Y sea por fama u oscuridad, de pronto todos queremos ser escritores. Queremos viajar a la Feria del Libro de Guadalajara y codearnos con nuestros cuates latinoamericanos mientras planeamos la revolución de la literatura, una vez más, pero para siempre. Queremos hacer frases que rompan la moda y poder descansar en lo que ya dijimos. Pero nos falta el corazón latente de nuestro sueño: nos falta haber escrito.

 

POR UN LUGAR EN LA LITERATURA

 

«Ser conocido puede ser un efecto secundario de trabajar mucho, moverte siempre en un ambiente determinado o ser muy bueno en Twitter. Mi táctica, que es producto de discapacidad publicitaria, es recitar en vivo y llevar los libros. Es un trabajo de hormiga pero es súper satisfactorio -cuenta Mariana Bugallo, que el miércoles que viene en Casa Brandon presentará el libro Muchacho-. Supongo, por otro lado, que los nuevos medios de difusión ayudan a que nos conozcamos entre nosotros más que a que se nos conozca».

 

Por su parte, Nora Galia, directora de la editorial Letras del Sur, profesora de la carrera de Edición de la UBA y especialista en Gestión cultural, dice: «En el marco de la hipermodernidad, no estamos frente a lectores sino a consumidores omnívoros. Es una tarea conjunta del editor y del autor batallar contra una constante oferta de ‘entretenimiento’ y de nuevos star systems. Hoy, el escritor tiene que tomar un rol activo para construirse como tal».

 

¿Pero qué es construirse como escritor? Primero, asumir el deseo de ser escritor, tenga sentido o no. Después, comunicar. Y comunicar es ser un escritor que postea. Intentar, claro, mantenerse en los reinos del buen gusto. Y si la competencia es feroz, bajar cada tanto al barro de la confesión y contar, por ejemplo, que uno va a estar leyendo textos en tal o cual evento palermitano. ¿Le importa a alguien? Imposible saberlo, pero la consigna es clara: el que quiere escribir, labure su perfil de escritor. Ya no más postear felices cumpleaños a la vieja ni fotos del partido: ahora sólo referencias a la literatura. Empezar a ir a encuentros a levantar la copa con extraños. Seguir escritores en Twitter, lograr en lo posible una mención de alguien respetado. Salir a la caza de notas y artículos sobre la propia novela. Y olvidar el lastre moral de la humildad. Después de todo, ¿qué es un escritor hoy en día sino alguien que proclama que sus palabras tienen un valor?

 

Gonzalo Garcés, director editorial de Galerna y escritor, dice: «Yo creo que los mejores artistas logran un equilibrio existencial muy delicado. Ellos saben que son boludos como todos tratando de ganarse el pan, pero saben también que la imagen mágica que proyectan no por ser falsa carece de valor. Es como la imagen de Dios para un ateo o la idealización que vos podés hacer de alguien a quien amás. Es un fantasma, sí, pero un fantasma que te eleva un poco más alto y te sirve de guía. George Clooney dijo que él no tenía Twitter porque si tenés Twitter sos accesible, y si sos accesible, no sos una estrella. No conozco a George, pero tengo el pálpito de que no cree que es una estrella inalcanzable, pero sabe que tiene que proyectar esa imagen. Es como ser padre. Ser padre, en presencia de tus hijos, es claramente ser mejor de lo que sos, porque ellos lo necesitan». Igual que la literatura, que necesita de la máquina de humo para seguir estando viva.