En Venecia, a los 25 años del fallecimiento de Borges, un laberinto le rinde homenaje

Borges, que asociaba la bellísima ciudad situada sobre el Adriático con un laberinto, hubiera aprobado el destino de la obra simbólica diseñada por el británico Randoll Coate, que será inaugurada pasado mañana en la Fundación Cini, cuando se cumplan 25 años de la muerte del genial escritor argentino.

La maravillosa obra fue puesta en marcha por Pedro Memelsdorff, un intelectual argentino que dirige el departamento de música de la Fundación Cini, con el apoyo y la colaboración permanente de María Kodama y de la Fundación Jorge Luis Borges. Pasquale Gagliardi, director de este histórico faro cultural, aprobó el proyecto y gestionó los medios financieros para llegar a la celebración con el laberinto terminado, de acuerdo con el diseño original de Coate. El homenaje de pasado mañana forma parte de la rica agenda cultural veneciana y es considerado por los medios locales el punto de partida de un programa multidisciplinario de largo alcance, inspirado en el imaginario borgiano.

No es para menos. La fundación está ubicada en un lugar mágico, en la isla de San Giorgio Maggiore, exactamente frente a la plaza San Marcos y tiene su propia estación de vaporetto . Fue allí donde estuvo por última vez Borges, en 1984, invitado para reflexionar sobre la todavía entonces lejana Unión Europea.

La Fundación Cini ocupa un emblemático e histórico edificio de tejas, con campanile y claustros trazados por Andrea Palladio, el gran arquitecto del Véneto. En el último claustro, donde los monjes benedictinos tenían un huerto medicinal, fue plantado el laberinto de Coate, creado a partir del cuento "El jardín de los senderos que se bifurcan".

Es imponente en su simétrica belleza y está custodiado por la mayor biblioteca de arte de la región.

El proyecto, iniciado siete años atrás, cuando todavía vivía Randoll Coate, será inaugurado, según se prevé, en una noche de luna llena.

Luego de escuchar las voces grabadas de Borges y Coate, María Kodama recitará un poema y se estrenará "Laberinto", composición musical de Julio Viera, ejecutada por la Orquesta Sinfónica del Jura, dirigida por Facundo Agudín. Esta pieza constituirá el primer tramo de un acervo musical inspirado en la obra del escritor.

Poco antes de las 22, se encenderán las luces a giorno , para contemplar el laberinto en todo su esplendor. A la misma hora, a miles de kilómetros, habrá un acto simbólico en el primer laberinto borgiano plantado por Camilo Aldao, en 2003, en Mendoza. Esa obra, considerada de interés y patrimonio cultural, sería el último gran sueño de un joven apasionado que se fue demasiado pronto.


Un sueño y un homenaje

La figura clave en esta historia es Susana Bombal, escritora y amiga de Randoll Coate. Siendo muy joven, antes de convertirse en el mayor especialista en laberintos simbólicos del mundo, Coate tuvo como destino diplomático Buenos Aires, donde conoció a Bombal. Muchos años después, ella y Coate soñaron al mismo tiempo que el mejor monumento para homenajear a Borges sería un laberinto, palabra que tiene especial significado a lo largo de su obra.

El laberinto es, en la visión borgiana, una representación de la naturaleza humana, una proyección del miedo del hombre a perderse, pero, al mismo tiempo, una imagen de esperanza, porque cada laberinto tiene un plano y una lógica: perderse para encontrar finalmente una salida.

Originalmente, el proyecto de Coate sería emplazado en el jardín contiguo a la Biblioteca Nacional, pero las trabas burocráticas pudieron más que el entusiasmo de María Kodama, quien por invitación de Camilo Aldao viajó Los Alamos, casa solariega de Susana Bombal en San Rafael, Mendoza, y aprobó la idea de plantar allí mismo el laberinto de Borges.

En un fin de semana glorioso, Camilo Aldao, Gabriel Mortarotti y Mauricio Runno iniciaron la plantación de 12.000 bojes ( Buxus sempervirens ) llegados de Capilla del Señor para dar forma a la palabra Borges, al libro abierto y a símbolos borgianos como el bastón y el tigre.

El laberinto de la Fundación Cini ocupa un área de 2300 metros cuadrados y está formado por 3250 plantas. El recorrido estará delimitado por una placas donde será transcripto en braille el texto de "El jardín de los senderos que se bifurcan".

Emocionado, Memelsdorff manifestó su alegría por la obra y por el camino que abre para la cultura de la región y para el estudio de la monumental obra de Borges este paisaje "escrito" con una caligrafía vegetal. A esa misma hora, a miles de kilómetros de distancia, el sol de Mendoza abrigará el laberinto de Los Alamos.

En representación de la familia Aldao, viajarán a Venecia Carolina y Sofía Aldao para ser testigos de la inauguración del laberinto borgiano de dos mundos, mientras otras ciudades europeas, como Milán o Madrid, entre otras, realizan ya sus propios homenajes al escritor argentino, con exhibiciones y conferencias.

Domingo 12 de junio de 2011

Alicia de Arteaga

http://www.lanacion.com.ar

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