Las nuevas reglas ortográficas

La Real Academia Española (RAE) publica una nueva revisión a las reglas de ortografía, luego que todos los presidentes y directores de las 22 academias que conforman la RAE la aprueben a finales de noviembre en Guadalajara, México.

Una de las reglas más controversiales es la recomendación de utilizar la tilde diacrítica en palabras como “solo”. Anteriormente se diferenciaba el adjetivo “solo” de su adverbio a través del uso de la tilde. La RAE desalienta su uso incluso en situaciones donde podría haber ambigüedad, aunque no condena su uso.

Las palabras monosílabas como 'guión' y 'truhán' ya no llevarán tilde. Anteriormente se aceptaba su uso para quienes consideraran que hubiera un hiato al pronunciarse.

Los prefijos 'ex', 'anti' y 'pro', ahora irán unidos a las palabras que modifican, como en 'exmarido', excepto en casos donde la palabra que modifica sea compuesta, como en ex primer ministro.

Las letras del alfabeto también sufrieron modificaciones. La 'b' será "be" y no "be larga” o “be grande”, como se la denomina en algunos países de América. La 'v' será “uve” y no “v corta” o “ve chica”. La 'y' pasará a llamarse “ye” y no “y griega”.

Las letras 'ch' y 'll' perderán su lugar entre las letras del alfabeto español; así, ahora el alfabeto español contará con 26 letras.

La academia sabe que no es fácil adaptarse a los cambios en la ortografía, pero las nuevas reglas son consecuencia de un estudio que se viene realizando desde hace varios años.

Salvador Guriérrez, unos de los directores de la nueva obra, explica que en todo momento se tienen en cuenta las relaciones e influencias de las lenguas indígenas en la escritura de muchas palabras del español. Dice que en la elaboración de normas orientadoras para el aprendizaje, se toman en consideración de manera especial los problemas del seseo y del yeísmo, fenómenos que afectan a la mayoría de los hispanohablantes, pero que, según él, fueron descuidados por las ortografías del pasado.

1 comentario:

  1. Seguimos nivelando para abajo. Es una creencia común que las lenguas más antiguas deben ser más simples y pobres en expresiones. Sin embargo es cierta la contraria. Existen lenguas muy antiguas cuya complejidad y riqueza harían difícil su estudio a cualquiera de nosotros.

    "Todavía no aprendí a resbalar cuesta arriba"

    Saludos.

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