El frontis de la Catedral Metropolitana

Aparte de las connotaciones masónicas que tienen pirámides, tímpanos, triángulos, diagonales, obeliscos…, en el tímpano de la Catedral Metropolitana se ven pirámides e imágenes que representan el encuentro de José y sus hermanos en Egipto, alusión al encuentro de los argentinos después de la batalla de Pavón en 1861. Este frontis fue realizado en 1862, por el escultor francés Dubordieu.

La historia está en el Génesis. José, biznieto de Abraham, nieto de Isaac, hijo de Jacob tenía 11 hermanos más. Todos eran los herederos de la promesa de Dios: llegarían a ser los jefes de las 12 tribus de Israel, del pueblo elegido por Dios del que nacería el Mesías prometido.
De todos los hijos de Jacob, José era el preferido por su padre. Jacob lo vistió con una túnica de colores como símbolo de distinción. Esta predilección no fue comprendida por sus hermanos pues José no era el primogénito ni el más fuerte, de hecho era el penúltimo y el más presumido de todos. Disfrutaba contándoles sus sueños donde todo giraba entorno a él y su grandeza. Lo aborrecieron tanto que fue vendido por sus hermanos a los ismaelitas y llevado a Egipto como esclavo.
Porque sabía leer y conocía los números, fue por varios años esclavo del faraón. La mujer del faraón se enamoró de él y como José no le correspondió, ella ideó una historia de intento de abuso y José fue llevado a prisión. Dos años después el faraón soñó que junto al Nilo había siete vacas gordas. Detrás de ellas llegaron siete vacas flacas que se comieron a las vacas gordas. Como ya se hablaba de las aptitudes de José para descifrar sueños, el faraón lo llamó y José le dijo que el sueño significaba siete años de abundancia y siete años de sequía; y le aconsejó que durante los siete años de abundancia cosecharan y guardaran la quinta parte de las cosechas de Egipto. Así lo hicieron y Egipto no sufrió hambre durante los siete años de sequía. Pero la sequía fue tan grande que llegó hasta donde vivía la familia de José. Ante la hambruna, y al enterarse Jacob que en Egipto vendían comida, envió a sus hijos a comprarla y se presentaron ante José sin saber quién era él. José, al darse cuenta que sus hermanos habían cambiando, hace buscar a Jacob para que él y toda su descendencia se mudasen a Egipto para tener mejores condiciones de vida.
Antes de morir José a los 110 años, profetizó que Israel regresaría a la tierra prometida de Canáan, tal como sucedió.

Lic. Tamara Le Gorlois

1 comentario:

  1. Claro , pero uno se podría preguntar porqué se decidió poner este pasaje bíblico en el frontis de la Catedral. Lo interesante es que representa que José, a pesar de ser vendido por sus hermanos, los perdona y el altorelieve lo muestra reencontrandose con su Padre al que tanto amaba. La alusión es el reencuentro entre Buenos Aires ( el Padre) y el resto de Confederación (el hijo.....)

    Diegazo, el amigazo!!!

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