Planean la reapertura de la histórica tienda Harrods
Un símbolo de Buenos Aires, cerrado desde 1998.
Sus dueños anunciaron que un estudio de arquitectos trabaja en el proyecto.
Prevén la restauración de la fachada y del resto del edificio.
Quieren reinaugurar todos sus pisos con el esplendor del pasado.




En diez días festejará 95 años, pero con sus puertas cerradas. La tienda Harrods de Buenos Aires, la única sucursal foránea del tradicional paseo de compras londinense, bajó las cortinas en 1998 y a partir de ese momento su edificio se convirtió en uno de los grandes misterios de la Ciudad. ¿Por qué continúa cerrada? Ocupa una de las manzanas más cotizadas del barrio de Retiro y poco a poco el deterioro del edificio -un exponente fundamental del estilo eclecticista que caracterizó a la arquitectura de los primeros años del 1900- comenzó a hacerse evidente a través de su fachada, que ahora se ve oscura y deslucida. Pero quizá, en un futuro que aún es incierto, los curiosos que ahora apoyan la ñata contra la vidriera para mirar hacia el interior de la tienda, puedan por fin conocerla o volver a recorrerla.

Esta semana fuentes de las dos empresas suizas que son propietarias de la tienda, le confirmaron a Clarín que están trabajando en la reapertura de Harrods. "Todavía no podemos dar una fecha precisa para su reapertura, pero ya hay un estudio de arquitectura trabajando en los planos y estamos haciendo las primeras presentaciones ante el Gobierno porteño para que aprueben las obras", explicaron. Y el futuro proyecto prevé la restauración de la fachada y de todo el edificio. Además de la modernización, entre otras cosas, de las instalaciones relacionadas con la seguridad.

En estos últimos diez años Harrods abrió sus puertas para albergar la edición 2003 de Estudio Abierto, el Festival de Tango del año pasado, y algunos recitales gratuitos organizados por la Asociación Amigos de la calle Florida. Todos eventos gratuitos. Es que detrás de la tienda hay al menos dos importantes juicios, uno que ya fue ganado y otro en curso. En junio de 1997 la tienda argentina le ganó, en tribunales ingleses, un litigio a Harrods de Londres por el uso del nombre. Ahora los propietarios también pueden negociarlo en otros países de Sudamérica. Y el gran juicio en curso es por lucro cesante: "El cierre de la tienda realmente nos ha causado un daño muy grande y tenemos abogados ingleses trabajando en el caso", confiaron fuentes de ambas empresas.

Antes de bajar la cortina la tienda sufrió dos grande embates, la hiperinflación de fines de los 80 y la recesión que comenzó a fines de los 90. De a poco comenzó a cerrar sus seis pisos abiertos al público hasta que sus actividades quedaron reducidas a la planta baja. Ahora sólo funciona un estacionamiento subterráneo al que se accede por la avenida Córdoba.

"En diez años, muchas veces se habló de la reapertura de la tienda, pero nunca pasó nada", apuntó José María Peña, arquitecto e investigador de la historia y las costumbres porteñas. "No habría nadie que no quisiera conocer ese edificio monumental y fantástico. ¿Algún recuerdo? Los ascensores de hierro forjado, eran fantásticos, y los ascensoristas anunciaban qué se vendía en cada piso. Y el ice cream soda de la confitería, mágico. Allí terminaba el paseo", se emociona Peña.

En diferentes momentos, los dueños habrían recibido varias ofertas por el edificio y siempre se negaron a venderlo. Ahora mismo se dice que un grupo ruso estaría tras la compra del edificio: "Hubo algunas charlas con gente interesada en Harrods, pero el edificio no tiene precio porque no está a la venta", le aseguraron a Clarín voceros de los propietarios.

Para los comerciantes de Florida el anuncio de la reapertura es una gran noticia: "La apertura de Falabella (en Florida al 300) aumentó el flujo de gente sobre la peatonal, se calcula que entre 20 y 22 mil personas más de lunes a viernes. La reapertura de Harrods podría duplicar estos números porque tiene además una carga histórica muy arraigada entre los porteños", se entusiasmó Héctor López Moreno, presidente de la Asociación Amigos de la calle Florida. Y sin dudas la reapertura de Harrods será la oportunidad de recuperar un edificio icónico.

Por: Silvia Gómez


Despertar de un sueño de gigante. Germán Cervetto - gcervetto@clarin.com
En sus tiempos de esplendor supo marcar el pulso de las clases pudientes de la ciudad y luego perdió brillo con su lenta decadencia. Desde hace 11 años, sus pasillos extrañan a los clientes y sólo han sido pisados en pocas ocasiones, para eventos culturales, como el Mundial de Tango del año pasado. Toda una generación de menos de veintipico difícilmente tenga registro de su existencia más allá de lo que son hoy las frías paredes de la calle Florida. La historia incluye rumores de compra de españoles, chilenos, rusos, franceses... Nada de eso se concretó y ahora sus dueños, pese al contexto complicado, apuestan a un proyecto propio para recuperar los tiempos de gloria. Este símbolo porteño cumplirá sus 95 años cerrado, pero tal vez festeje los 100 con el ir y venir de las bolsas.

http://www.clarin.com:80/diario/2009/03/22/laciudad/h-01882273.htm

1 comentario:

  1. Harrods!!! Cuanta nostalgia para quienes tenemos entre 40 años y el infinito... De pibe mis viejos me llevaban a Harrods a cortarme el pelo y para las fiestas a ver a Papá Noel ( Los Reyes Magos estaban en Gath y Chavez - Florida y Bmé Mitre )... Se quedó corto el Arq. Peña en su comentario. Y también hay una parte siniestra. Durante el " Proceso" desde el estacionamiento salían los tristemente célebres "falcon verdes " muchas veces con quienes serían desaparecidos... Y un agregado : Falabella se encuentra en lo que fue el edificio del Diario La Nación . Pararse sobre Florida y observar la fachada. Luego de espaldas a ella mirar el Ateneo y el edificio que perteneció a Lutz Ferrando ( Art Nouveau, y del mejor )

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