Pitufos esotéricos


Por Lic. Tamara Le Gorlois

Se ha visto el esoterismo en la historia de Pinocchio, el ajedrez, el juego de la oca, y sin agotar la lista, también es recurrente en la literatura, la arquitectura, la escultura,… Y por proyección… ¡cuántas películas y dibujos animados hablan de Tradición Primordial mimetizada en la cultura contemporánea! Porque la Tradición Primordial es precisamente eso: es eterna, atemporal y omnipresente en nuestra geografía.

Los Pitufos (schtroumpfs en francés, Schlümpfe en alemán, smurfen en holandés, smurfs en inglés, puffi en italiano, barrufets en catalán, pottokiak en vasco –anteriormente pitufoak—, hupikék törpikék en húngaro, etc.), serie de historietas belga, cuenta las historias de criaturas humanoides azules (de tres manzanas de alto) que viven en un bosque en la Europa Medieval. Fueron creados por el historietista belga Pierre Culliford (1928 - 1992), quien firmaba sus historietas con el seudónimo de Peyo.


Se los ve por primera vez en un episodio de las aventuras de Johan y Pirluit denominada "La flauta de los seis agujeros" (La flûte à six trous) publicado en la revista semanal Le Journal de Spirou en 1958 y renombrada "La flauta de seis pitufos" (La flûte à six schtroumpfs) en su publicación en tomo de tapa dura.
Estas figuras reaparecerán hasta tres veces más en las aventuras de Johan y Pirluit, pero a medida que comenzaron a obtener su propia mini-historieta en la revista Spirou en 1959, cada pitufo comienza a adquirir su propio carácter.
Este éxito tuvo su momento álgido cuando en 1981 Hanna-Barbera (Los Picapiedras) los hace dibujos animados para la NBC de los Estados Unidos. Los convirtió en una serie de 256 capítulos consecutivos que llegaron a proyectarse hasta en 30 países diferentes.
El tema musical que acompaña las apariciones de Gargamel comienza con una mezcla de Scheherazada y continúa con el primer movimiento de la Octava Sinfonía del iniciado Franz Schubert, llamada "Inconclusa".

Las historietas están ambientadas en la vida de la aldea, pero otras cuentan el plan de Gargamel para capturar algún pitufo, llegando, inclusive a transformarse en pitufo con un encantamiento para poder introducirse en la aldea (¿un Licio Gelli?).

Los personajes más conocidos son: El Gran Pitufo (posteriormente, en la serie animada, Papá Pitufo), La Pitufita (que pasó a ser traducida como Pitufina), Escultor, Arquitecto, Filósofo, Genio, Poeta, Armonioso, Carpintero, Bromista, Granjero, Palomo, Minero, Sastre, Fortachón, Goloso, Vanidoso, Debilucho, Carracón, Perezoso, Miedoso, Tontín, Gargamel y Azrael.
Muchos de estos nombres delatan pecados capitales que se compensarían con virtudes capitales, gran trabajo para el alquimista.

En las últimas apariciones del dibujo animado de Hanna-Barbera se incorporaron tres nuevos personajes: un bebé pitufo, un aprendiz de Gargamel, y el Abuelo Pitufo, un pitufo de más edad que Papá Pitufo, cuya gorra sería de color amarillo.
También existieron personajes medievales como Juan y Guillermo, o el torpe de Gigantón, donde lo único que lo enfurece es el hambre, y su imposibilidad de saciarse.

Algunos de los títulos de la serie son "El pitufo número 100", "El huevo y los pitufos", "El pitufo aprendiz",....

Los pitufos eran 99 y pasaron a ser 100. Como 99 son los cantos de la Divina Comedia que relata el viaje iniciático, a lo cual se le suma la introducción (100 en total).

Sus moradas tienen forma de hongos: el techo que los protege es circular u oval.
El “huevo orfico”, por su figura (círculo, óvalo), simboliza la eternidad.
En los jeroglíficos egipcios, el huevo simboliza lo potencial, el germen de la generación. Por eso la alquimia ve en él la representación del misterio de la vida; el continente de la materia a transmutar y del pensamiento. Así se pasa a la idea del Huevo del Mundo, símbolo cósmico presente en varias tradiciones, desde la China hasta los druidas.

Los pitufos son azules.
Recordamos que la Masonería simbólica (de los tres primeros grados: Aprendiz, Compañero, Maestro) es también llamada Masonería Azul.
Y azul es el color de uno de los elementos iniciáticos (agua), alegoría del firmamento considerado en muchas culturas como un símbolo de espiritualidad, verdad, sinceridad, fidelidad, armonía e incluso nobleza.

Todos los pitufos visten de la misma manera: pantalón blanco y gorro frigio blanco, excepto quien preside la comunidad: el Gran Pitufo.

Blanco, amarillo, y rojo son los tres colores principales de la alquimia, medicina hermética.
Hacen referencia a los tres grados de la iniciación y tienen analogía con el triple bautismo cristiano, ya que san Juan Bautista bautizaba en el agua (azul) para inspirar la penitencia; era una preparación al segundo bautismo que él anunciaba y que Jesucristo reconfirmaría con el Espíritu Santo (blanco) y el fuego (rojo).

El blanco de sus ropas representa la pureza, la inocencia, pero también puede ser la claridad, la luz. Blancos son los mandiles y los guantes.

El amarillo es un color más luminoso, más cálido, ardiente y expansivo. Es el color del oro, de la luz del Sol y, y como tal es intenso y agudo. Representa la alegría, la felicidad, la inteligencia y la energía.

En los rituales ingleses del siglo XVIII y XIX se preguntaba ¿Qué fue lo primero que has visto cuando te sacaron las venda? La respuesta sería: "Vi a un hombre vestido de azul y amarillo” (el Venerable Maestro).

El Gran Pitufo es sabio y anciano, y viste de rojo porque preside la comunidad con sublimación espiritual e intelectual.
Él dirige la aldea por su edad avanzada, pero sobre todo por ser un alquimista experimentado: su templanza, su facilidad para transmitir enseñanzas y aconsejar, entre otros, lo convierten en el cerebro de los pitufos.
Sus sabios consejos y pócimas los protege a todos de las garras del malvado Gargamel, pero sobre todo procura impedir que los pitufos se comporten como rudos humanos.

Su gorro frigio rojo es como el que usaban los masones para reconocerse en la Revolución Francesa.
El rojo es un color cálido, asociado al Sol, es el fuego, la grandeza del poder que asiste al Gran Arquitecto del Universo.
Es el color de los maestros, cuyo mandil está bordado de carmesí, color de la sangre, del martirio de san Juan Bautista o de Hiram Abif.
En el Rito Escocés Antiguo y Aceptado, la "Masonería roja" está formada por los grados 4º al 18º.
El rojo es en definitiva, vitalidad, sangre, fuerza, fuego, fragua, trabajo avanzado; ligado al principio de la vida, al amor, la energía; es potente y protector.
Ya en la Masonería Operativa, el color rojo distinguía a los Masones del Arco o Round Masons (a aquellos cuyos trabajos se realizan con compás).
Diecinueve logias de jurisdicción inglesa son conocidas como Logias del Mandil Rojo (Red Apron Lodges) y pueden recomendar a alguno de sus miembros como Grand Steward (Intendente), cuyo collarín y mandil estará ribeteado de color rojo.

La dualidad es omnipresente, por eso Gargamel personifica el opuesto.
Gargamel es un brujo con un gato, Azrael, quien siempre trata de capturar a los pitufos, en un principio porque son un ingrediente azulino indispensable para transmutar los metales burdos y convertirlos en oro. También se serviría de los pitufos para elaborar la “sopa de pitufos”, de exquisito e irrepetible sabor.

La bella y radiante Pitufina es cortejada o pretendida por todos. Es la Amada, el Tesoro dantesco, la Beatrice de Dante, la Dama de Petrarca (Laura), la Rosa Mística, la “Nuestra Señora” de los benedictinos, cistercienses y templarios, la Dama de Merlín, el rey Arturo y Lancelote, la ninfa Egeria (consejera secreta), la Sophía de las Órdenes iniciáticas, la Piedra Filosofal, la Iluminación, el Paraíso, la Sabiduría tan cortejada por los iniciados.

Saludos cordiales
Lic. Tamara Le Gorlois
http://www.actualizacionesturismo.blogspot.com/


1 comentario:

  1. Genial, preciso y cierto.

    Felicitaciones!!!
    T:.A:.F:.

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