
1. Libertador José de San Martín (1778-1850), sepultado en la Catedral
Metropolitana de Buenos Aires.
2. Tomás Guido (1788-1866), sepultado en la Catedral Metropolitana de
Buenos Aires.
3. Juan Gregorio de Las Heras (1780-1866), sepultado en la Catedral
Metropolitana de Buenos Aires.
4. José Eusebio Agüero (1790 o 1791-1864). Tuvo una destacada actuación
sacerdotal; sin embargo, sin negar su pertenencia a la masonería, pidió ser
enterrado “en el cementerio público y en la sección destinada a los
Eclesiásticos”. No se cumplió su voluntad, pero se le dio sepultura en la
cripta de la Catedral Metropolitana, en la Ciudad de Buenos Aires.
5. Juan José Antonio Castelli (1764-1812), sepultado en la iglesia de San
Ignacio, en la Ciudad de Buenos Aires. Los restos del vocal de la Primera Junta
fueron colocados el 12 de octubre de 1812 en el templo, frente al altar de San
Judas Tadeo.
6. Manuel Belgrano (1770-1820) yace en un mausoleo en el atrio de la
iglesia de Nuestra Señora del Rosario y convento de Santo Domingo, en la Ciudad
de Buenos Aires. Allí, este prócer argentino fue sepultado con el hábito de la
orden de los dominicos, por voluntad testamentaria de Belgrano, quien
pertenecía a la Orden Tercera de Santo Domingo, de la cual había sido un gran
benefactor.
7. Antonio González Balcarce (1774-1819), vencedor de Suipacha, también
está sepultado en la iglesia de Nuestra Señora del Rosario, convento de Santo
Domingo, en la Ciudad de Buenos Aires.
8. Hilarión de la Quintana (1774-1843). El general lautarino y tío de
Remedios de Escalada descansa en la iglesia de Nuestra Señora del Rosario,
convento de Santo Domingo.
9. José Matías Zapiola (1780-1874), sepultado en la iglesia de Nuestra
Señora del Rosario, convento de Santo Domingo.
10.
Juan José Antonio
Castelli (1764-1812), sepultado en la iglesia de San Ignacio, en la Ciudad de
Buenos Aires. Los restos del vocal de la Primera Junta fueron colocados el 12
de octubre de 1812 en este templo, frente al altar de San Judas Tadeo.
11.
Mariano Acosta
(1825-1893), el gobernador de la provincia de Buenos Aires, por haber sido
laico franciscano, fue velado y sepultado junto a su esposa en la cripta de la
iglesia San Francisco, en la Ciudad de Buenos Aires.
12.
Dardo Rocha
(1838-1921), sepultado en la Catedral de la ciudad de La Plata, junto a su
esposa, Paula Arana.
13.
Justo José de
Urquiza (1801-1870), sepultado en la Catedral de la ciudad de Concepción del
Uruguay.
14.
Santiago Derqui
(1810-1867), expresidente de la Nación, descansa hoy en la iglesia convento de
la Santísima Cruz de los Milagros, en la ciudad de Corrientes. Al fallecer
Derqui, el 5 de noviembre de 1867, en Corrientes, y debido a la excomunión que
le había impuesto el obispo local, sus restos quedaron insepultos durante
varios días. Este caso, sumado al de los restos de Julián Agüero, que se
encontraba exiliado en Montevideo —donde falleció en 1851 sin encontrar
cristiana sepultura por su condición de masón—, hizo que Bartolomé Mitre tomara
las riendas del asunto y pugnara por la laicización de los cementerios.
15.
Justo Germán
Bermúdez (1783-1813), sepultado en el cementerio del Convento de San Lorenzo,
en Santa Fe.
16.
Luis Jorge Fontana
(1846-1920), primer gobernador de la provincia de Chubut y fundador de la
ciudad de Formosa, fue sepultado en la Catedral formoseña.
17.
José Antonio Wilde
(1813-1885). Sus restos descansan en el atrio de la Catedral de Quilmes. Médico
y escritor, fue iniciado en la masonería y era tío de otro masón, Eduardo
Wilde. La ciudad de Wilde, en el partido de Avellaneda, provincia de Buenos
Aires, fue nombrada así en su honor.
18.
José María Paz y
Weild (1791-1854). El general murió en Buenos Aires el 22 de octubre de 1854 y
fue sepultado en el Cementerio de la Recoleta con los más altos honores. En
1956, cadetes de la décima promoción del Liceo Militar General Paz de Córdoba
trasladaron los restos de Paz desde la Recoleta hasta la Catedral de Córdoba.
Años más tarde, los restos de su sobrina-esposa también fueron repatriados
desde Brasil para que descansaran junto a los de su esposo.
19.
Juan Antonio Álvarez
de Arenales (1770-1831). En mayo de 1959 llegaron a la Catedral de Salta sus
restos y fueron depositados en el Panteón de las Glorias del Norte de la
República.
20.
Eustaquio Frías
(1801-1891). En 1963 los restos del general fueron depositados en el Panteón de
las Glorias del Norte, en la Catedral Basílica de Salta.
21.
Rudecindo Alvarado
(1792-1872), sepultado en el Panteón de las Glorias del Norte, en la Catedral
Basílica de Salta. Fue iniciado en la Logia del Ejército de los Andes y fundó
la Logia San Juan de la Fe de Paraná.
22.
José Antonio Moldes
(Salta, 1785-1824), presidente de la Conjuración de Patriotas y, en 1808, de
Caballeros Racionales N.º 3 en Madrid. Sus restos descansan en el Panteón de
las Glorias del Norte, en la Catedral Basílica de Salta.
23.
José Fructuoso de
Gurruchaga y Fernández Pedroso (Salta, 1768-1821). Sus restos descansan en el
Panteón de las Glorias del Norte, en la Catedral Basílica de Salta. Fue el
primer presidente de la Sociedad Lautaro, fundada en Cádiz en 1811 como filial
de la logia fundada por Miranda en Londres.
24. Francisco Bruno de Gurruchaga y Fernández Pedroso (Salta, 1766-1846). Sus restos descansan en la Basílica Menor y Convento de San Francisco de la ciudad de Salta. En 1807, junto a su amigo Moldes, ejerció la presidencia de la Conjuración de Patriotas. Luego integró la Logia Lautaro de Cádiz y otras logias en Salta, siempre junto a Moldes.
La afirmación que sigue levitando en el imaginario popular es “están fuera de la iglesia, no están en tierra consagrada”.
Masonería (24)- Simbología (11)




