Se exhibe el Doríforo en el Museo Nacional de Bellas Artes


P
odrá visitarse en forma gratuita hasta el 30 de junio.
Martes a viernes, de 12:30 a 20:30 hs.
Sábados y domingos, de 9:30 a 20:30 hs.
Av. Del Libertador 1473, CABA. Tel. 5288-9900


El Doríforo (en griego Doryphóros, "portador de lanza"), escultura de Policleto realizada entre los años 450 y 445 a. C., es una representación idealizada del mítico héroe Aquiles.

Hallada en el siglo XV en la villa pompeyana de Aldobradini de Frascati, se encontraba muy deteriorada: le faltaban el brazo derecho y el antebrazo izquierdo; en los muslos tenía graves deterioros y en el pie derecho le faltaban varios dedos, pero su reconstrucción se considera fiel gracias a la comparación realizada sobre un camafeo original romano de la misma figura.

La belleza del Doríforo reside primordialmente en su proporción y medida.

Fue concebido para ser visto de frente, por ello se marca claramente el eje vertical, pero Policleto rompió con el concepto tradicional de simetría.

Policleto llamado “el Viejo” para diferenciarlo de su hijo, fue un escultor griego en bronce del siglo V y principios del siglo IV a. C. Se destacó por sus estatuas de dioses y atletas realizadas en bronce, aparte de la enorme estatua de la diosa Hera, destinada al culto en el Hereo de Argos.

Junto con los famosos Fidias, Mirón y Cresilas, es el más importante escultor de la Antigüedad clásica, tal como figura en la guía de Plinio en materia de arte.


Es de mármol, tiene más de 2000 años y es una de las estatuas de arte antiguo mejor conservadas de las muchas que tiene el Museo Arqueológico Nacional de Nápoles. Por eso, fue la elegida para representar al patrimonio italiano, en la celebración de los 150 años de la reunificación de su país.

El joven guerrero de 2,12 metros de alto, está realizado en mármol de Luni -que es casi tan brilloso como el de Carrara-, pesa 750 kilos, y fue analizado y presentado por uno de los cinco restauradores que trabajan exclusivamente con las piezas de mármol de ese museo, Giro Verde, y Giuliana Dal Piaz, directora del Instituto Italiano de Cultura y agregada cultural de la embajada de Italia.


Quienes se acerquen al Museo Nacional de Bellas Artes estarán frente a una réplica romana de una escultura que Policleto. Es anterior a la erupción del Vesubio, que fue en el año 79, no sólo porque se la encontró en las excavaciones que se hicieron en Pompeya en 1797, sino también porque figuraba en la lista de obras de Policleto que hizo Plinio el Viejo, que fue uno de los fallecidos bajo la lava de ese volcán.

El óptimo estado de la escultura se atribuye a que no sufrió destrozos posteriores a su hallazgo, como consecuencia de bombardeos de la guerra o de algún ataque intencional.

En mayo de 1797 se encontró el tronco de Doríforo con algunas partes faltantes, que fueron halladas cuatro meses después. Desde entonces, se conservó en el Museo Arqueológico de Nápoles, del que nunca había salido hasta ahora.

Envuelta en seda y en material amortiguable, dentro de una caja de madera, la estatua salió de Italia en un avión carguero el 23 de marzo y llegó al país el 24. Una grúa y rampas mecánicas facilitaron su arribo indemne al hall del Bellas Artes.

Para conservarla, los profesionales en Nápoles repusieron el polvo de mármol de las junturas que unen las partes que se encontraron sueltas y se integraron a principios del 1800.


LA OBRA, EN DETALLE

TAMAÑO

A simple vista la cabeza puede parecer pequeña. Es la séptima parte del cuerpo, según las proporciones del cuerpo que Policleto indicó como perfectas.


SERENIDAD

Rostro juvenil con rasgos perfectos que trasmiten la serenidad y la calma de un guerrero después de haber luchado.


CENIZAS

La nariz y la mejilla tienen pequeñas marcas que podrían haber sido provocadas por las cenizas entre las que estuvo enterrada la estatua más de 1800 años.


HISTORIA

Dos agujeros en la parte superior de la espalda cuentan parte de la historia de Doriforo. Antes de la irrupción del Vesubio se exhibía apoyada sobre un pilar irregular que no garantizaba su estabilidad por lo que estaba atada a un muro externo.


POSICION QUIASTICA

El brazo izquierdo doblado y la pierna derecha extendida y, a la inversa, el brazo derecho estirado y la pierna contraria doblada muestran la posición quiástica (término que proviene de la letra griega chi que tiene forma de x).


ESTRUCTURA ARCAICA

Los pectorales planos y los músculos del estómago y la cadera muy marcados señalan un plasmado tosco propio del estilo de a época.


TENSIÓN

El bíceps del brazo derecho se ve en tensión como también lo están las venas de ese antebrazo y de la mano, lo que indicaría que, contrariamente a lo que se había interpretado hasta hace pocos años, no estaría relajado sino que sostendría algo (quizás una espada).


PRIMERA INTERVENCIÓN

La "juntura" que se ve en esta mano se repite en el antebrazo izquierdo y debajo de la rodilla y el tobillo derechos. Son las marcas de la integración de las partes que se encontraron en agosto de 1797, cuatro meses después de haberse hallado entre las cenizas el tronco de Doriforo. En esa intervención que se hizo a principios del 1800 se pusieron pivotes de hierro para garantizar la unión de las partes.


SEGUNDA INTERVENCIÓN

El color amarillento en el tobillo izquierdo evidencia el óxido del hierro que se había colocado en el 1800 y que fue reemplazado por acero en la época moderna en esa y las otras partes.


INNOVACIÓN

La pierna izquierda doblada muestra que Doriforo no está inmóvil, como se acostumbraba presentar las figuras humanas hasta Policleto quien las representa en movimiento.


SOPORTE

Un tronco -que también absorbió el óxido del hierro por lo que está amarillento- es el soporte característico a todas las estatuas de mármol de la época romana.


BASE

La figura está parada sobre su base original que es redondeada y a la que se agregó mármol - se estima que en el medioevo- para darle forma rectangular.


Fuente: Silvina Premat. LA NACIÓN. Sábado 2 de abril de 2011

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